La lealtad contra la envidia - Paperback
by Tirso De Molina (Author)
La lealtad contra la envidia pertenece a una trilogía dedicada a la familia Pizarro compuesta por las siguiente obras: Todo es dar en una cosa (sobre Francisco Pizarro), Amazonas en las Indias (sobre Gonzalo Pizarro) y La lealtad contra la envidia (sobre Hernando Pizarro).
Tirso de Molina vivió algún tiempo en la Hispaniola (actual República Dominicana) y regresó a España en 1618. Su estancia en América inspiró esta serie de obras sobre los conquistadores.
La lealtad contra la envidia es una comedia en tres actos. El primer acto se abre en la plaza de toros de Medina del Campo con la llegada del heroico y galán Fernando Pizarro, procedente del Perú, con el objetivo de entregar un botín al rey. La plaza de toros se quema y don Fernando, después de sortear al toro, salva a doña Isabel Mercado, de quien queda enamorado al instante.
El segundo acto se inicia con la batalla en Perú. Es un acto marcado por la exaltación bélica y el enardecimiento al imperio español. La hazaña militar y el orgullo de Pizarro se fundamenta en la justificación política-militar del genocidio de los indígenas.
El tercer acto se desarrolla en Medina del Campo, ya transcurridos los años. La finalidad de Tirso de Molina en esta última parte es rescatar el buen apellido de los Pizarros y cerrar el ciclo romántico-cortés que se inició en el primer apartado con doña Isabel Mercado.
Author Biography
Tirso de Molina (Madrid, 1583-Almazan, Soria, 1648). Espana. Se dice que era hijo bastardo del duque de Osuna, pero otros lo niegan. Se sabe poco de su vida hasta su ingreso como novicio en la Orden mercedaria, en 1600, y su profesion al ano siguiente en Guadalajara. Parece que habia escrito comedias y por entonces viajo por Galicia y Portugal. En 1614 sufrio su primer destierro de la corte por sus satiras contra la nobleza. Dos anos mas tarde fue enviado a la Hispaniola (actual Republica Dominicana) y regreso en 1618. Su vocacion artistica y su actitud contraria a los cenaculos culteranos no facilito sus relaciones con las autoridades. En 1625, el Concejo de Castilla lo amonesto por escribir comedias y le prohibio volver a hacerlo bajo amenaza de excomunion. Desde entonces solo escribio tres nuevas piezas y consagro el resto de su vida a las tareas de la orden.